Construcción de la agenda mediática, de Amaro La Rosa

Este libro describe y explica cómo los medios de comunicación elaboran sus visiones acerca de la realidad y visualiza los procedimientos empleados para este propósito. Realiza un análisis detallado de esta temática en medios impresos, radio, televisión e Internet.

Colección Reconociendo y revalorando las cocinas regionales del Perú, de Isabel Álvarez (Dirección)

Conjunto de investigaciones, que tienen como objetivo fundamental analizar y diagnosticar la situación de las cocinas regionales del Perú en su indesligable dinámica e interrelación con la biodiversidad.

Teoría de la regulación económica, de Alfredo Dammert, Fiorella Molinelli y Max Arturo Carbajal

La teoría de la regulación, que se ocupa de los mecanismos con que cuenta el Estado para promover la asignación eficiente de recursos; constituye un campo de estudio básico dentro de la formación de cualquier economista.

Cafés y fondas en Lima ilustrada y romántica, de Oswaldo Holguín Callo

Una investigación sobre los cafés y las fondas limeñas en el tiempo que transcurre desde su aparición bajo el soplo ilustrado hasta la espléndida época de ecos románticos que precedió a la Guerra del Pacífico.

Revista Martín 26

Así como José María Arguedas supo aproximarnos con su proverbial escritura a la real dimensión humana del hombre andino de nuestro país, descubriéndonos espacios culturales que habían sido escandalosamente pervertidos por la mirada del otro, así también Antonio Gálvez Ronceros (Chincha, 1932)...

Comunicación web, de Walter Saldaña

Somos testigos del poder de los mensajes que circulan en las redes sociales virtuales. Muchos de estos comentarios, de políticos, líderes de opinión y celebridades, se convierten diariamente en titulares y gozan de gran repercusión en los medios de comunicación.

Prácticas de bioestadística, de Wilfredo Mormontoy, María Cristina Medina y Henry Nelson Mormontoy

Contiene prácticas y ejercicios de estadística descriptiva, cálculo de probabilidades, muestreo aleatorio simple y sistemático, inferencia estadística paramétrica, inferencia estadística no paramétrica, regresión y correlación lineales simples, método de Mantel y Haenszel y regresión logística simple y múltiple.

Chicha peruana: una bebida, una cultura, editado por Rafo León y fotografías de Billy Hare, fue elegido el 2009 como Mejor Libro de Historia de Bebidas en el Mundo en el Gourmand World Cookbook Awards.

La introducción está a cargo de Rafo León y Antonio Zapata. Luego se presentan investigaciones como "Norte, chicha y sol" de Lupe Camino, "Chicha: vitalidad en los andes" de Moraima Montibeller Ardiles, "Lima, chichera y mazamorrera" de Isabel Álvarez Novoa, "El masato: la civilización de lo silvestre" de Irma Tuesta de García, Pedro García Hierro y Malena García Tuesta; y "Chicha: de la bebida a la cultura" de José Antonio Lloréns.




Confundida con un licor recreativo por los conquistadores, que la pusieron al mismo nivel que cervezas o aguardientes, la chicha, prolongación “sanguínea” del sagrado maíz, poseía funciones rituales que se han mantenido en los Andes y en la Amazonía.


 

Los recipientes ceremoniales ancestrales, que se usaron para consumir chicha en tiempos precolombinos, nos definen un uso ritual y religioso de la bebida; pero también sabemos que la chicha era consumida como alimento, como medicina, como recurso mágico y como elemento socializador de las fiestas comunales. La chicha no solo cumple un papel socializador sino que relaciona el mundo de los vivos y los muertos, siendo la embriaguez la zona límbica que une a ambos.


Con la influencia de la Colonia, su campo de acción alcanzó también el deleite, destacando el papel de las chicherías en el desarrollo de las gastronomías regionales.

Aquí les ofrecemos un fragmento del libro:


"Los objetos utilitarios que componían el menaje tradicional para la producción de chicha son los siguientes:

Ollas chicheras: Se empleaban las elaboradas de arcilla, en número de cuatro; cada una podía llegar a medir hasta 46 centímetros de alto por 36 de ancho. Por el impacto del calor que debían soportar, estas ollas eran renovadas cada cuatro meses.

Tinajas: De arcilla, miden 60 centímetros de alto por 50 de ancho. Generalmente se contaba con dos a seis de estas. Su uso se mantiene vigente, sobre todo para enfriar el líquido.

Cántaros: Se usaban dos o tres para fermentar el líquido y para transportar la bebida. Actualmente solo se emplean en el proceso de la fermentación.

Guás o umás: El primero es un vocablo probablemente mochica y el segundo, con el significado de cabeza, provendría de un quechua corrompido. Calabazas de hasta 50 centímetros con una profundidad de 60 centímetros. Se usan para enfriar o ventear la chicha, acondicionadas con un palo o vara a manera de una gran cuchara.

Lapas: Lagenarias de formas alargadas usadas como plato para servir el piqueo o trama con que se acompaña la chicha. Aún se emplean en el campo y sirvieron para cambiar chicha por pescado en las playas de Sechura.

Potos: Calabacitas para servir y beber la chicha. Hasta hoy, si se desea halagar a alguien, se trae un poto nuevo y se hace un homenaje: “Sírvele en un poto de estreno”.

Cojuditos: Recipientes más pequeños que los potos, son comunes en los pueblos para beber en menor cantidad, para que la privadora o probadora haga su labor, o para que los niños consuman la bebida."

 

Primera edición 2008
Formato: 23 cm. x 28,5 cm.
Páginas: 237

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